"" septiembre 2013 ~ El Chut <br> Expertos deportivos

"Que quien se calla cuanto me callé
no se podrá morir sin decirlo todo.".

José Saramago.

Aquí no dimite ni Dios

Perdonen la blasfemia, pero Dios también habría de dimitir de su cargo divino, si es verdad aquello que Alejandro Blanco afirmó en su condición de muy respetable presidente del Comité Olímpico Español. "Dios va con Madrid", dijo muy ufano. Qué cosas tiene el señor Blanco. Dios, ya se sabe, carga con demasiadas responsabilidades, y uno no puede pretender que se ponga siempre de su lado.

Ganó Wimbledon, perdió la “Batalla de los Sexos”

Este 25 de octubre se han cumplido 18 años del fallecimiento de una de las personas que más ha contribuido al progreso del tenis femenino y también a la igualdad de premios de la que tanto se habla en la actualidad.

Novelismo (I): “El germen de la traición”

Pateaban un balón de fútbol contra una pared, igual que cuando contaban apenas doce años. Se entendían sin palabras y agradecían mutuamente el silencio con el que se comunicaban. Pep Guardiola y Tito Vilanova hacían tiempo antes del entrenamiento de la mañana.

Mi futbolista favorito

Habría que recordar más a menudo la razón que convierte al fútbol en el más universal de los deportes: el fútbol es lo que es porque lo juegan niños de toda condición, y los ricos pocas veces son los mejores.

La decisión

"¿ Todos los días tomamos decisiones. Es inevitable. Prácticamente desde el primer momento, al despertar, cuando escoges poner primero un pie u otro en el suelo. La mayoría son nimias. "

28 septiembre 2013

Un mundial de Fórmula Uno con 22 carreras

--> A este paso, no habrá fin de semana sin Fórmula Uno. A este paso, los europeos perderemos el sueño más a menudo de lo habitual, con tanta noche trasnochada, por culpa de unas carreras no siempre tan emocionantes como el circo promete. La FIA ha anunciado un nuevo incremento en el número de Grandes Premios para la temporada 2014: se aumenta en tres citas las 19 actuales, incorporando Nueva Jersey, Austria, Rusia y México, perdiendo el muy importante mercado de La India.

Un artículo de 'El Chut'.

Sebastian Vettel. Foto: NickJWebb.

     El Mundial de Fórmula Uno de 2014 arrancará de nuevo en Australia, el 16 de marzo, y concluirá el 30 de noviembre con el Gran Premio de Brasil. La carrera de Corea del Sur pasa de disputarse en octubre a hacerlo en abril, justo antes de la visita del campeonato a España, prevista para el 11 de mayo en un circuito aún por determinar.
     Continúa así el crecimiento del Mundial en los mercados emergentes, los que tiran de las cifras de crecimiento de un mundo en crisis. Asentado en el calendario el Gran Premio de Brasil (país enamorado de la Fórmula Uno), México y Rusia se antojan dos escenarios imprescindibles para el desarrollo futuro de la mayor competición de monoplazas del mundo.

     La carrera rusa tendrá lugar a comienzos de octubre en Sochi, la ciudad a orillas del Mar Negro que acogerá los Juegos Olímpicos de Invierno en 2014. A mediados de noviembre se disputará un Gran Premio de México por primera vez desde el año 1992.
     También regresan al calendario de la Fórmula Uno el Gran Premio de Estados Unidos, que se correrá en Nueva jersey el 1 de junio, y el de Austria, que se incorpora al certamen el 22 del mismo mes.
Calendario F1 2014:
 16 marzo Australia
 30 marzo Malasia
 06 abril Baréin
 20 abril China
 27 abril Corea (provisional)
 11 mayo España
 25 mayo Mónaco
 01 junio América, Nueva Jersey (provisional)
 08 junio Canadá
 22 junio Austria
 06 julio Gran Bretaña
 20 julio Alemania (Hockenheim)
 27 julio Hungría
 24 agosto Bélgica
 07 septiembre Italia
 21 septiembre Singapur
 05 octubre Rusia (Sochi)
 12 octubre Japón
 26 octubre Abu Dabi
 09 noviembre Estados Unidos (Austin)
 16 noviembre México (provisional)
 30 noviembre Brasil

Escribe para 'El Chut': @elchutpuntocom



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25 septiembre 2013

Virtudes (muchas) y defectos (algunos) de Bartra

--> Está ante su oportunidad final, aunque lo cierto es que no ha disfrutado de muchas. Es joven y talentoso. Posee un rostro atractivo encajado con gracia en un cuerpo fibroso. Pero él no es centrocampista, no se ganará la vida pateando con arte la pelota. Su oficio es el de defensa central, y para ello más le hubiera valido nacer fuerte y feo. Marc Bartra afronta su último año de contrato en el Fútbol Club Barcelona con el beneplácito público y las dudas privadas de directivos, técnicos, compañeros y aficionados. Casi todos dicen creer en él, pocos lo demuestran.

Un artículo de Sergio M. Gutiérrez.

Marc Bartra, en el transcurso de un partido con el F.C. Barcelona.
     Quizá sea pronto para el juicio final, el que habrá de decidir si Marc Bartra tiene pasta de futbolista de talla mundial o si ha de quedarse en otro elegante central de los que atacan mejor que defienden. El chico cuenta apenas 22 años, y muchos de sus compañeros de la generación del '91 (Thiago Alcántara, Martín Montoya, Cristian Tello) tampoco han terminado de explotar. Su demarcación resulta particularmente delicada, además. Y sin embargo da la sensación de que Bartra debe aprovechar estos partidos como quien corre para subirse en marcha al último tren con destino al futuro. Es ahora o nunca, Marc. Has de demostrar lo que vales.

Las cualidades de Bartra

     Porque realmente Marc Bartra vale mucho más de lo que algunos piensan. Hablamos de un defensa central con excelente desplazamiento de pelota, seguro en el juego aéreo, inteligente en términos posicionales, rápido al corte, de zancada amplia y explosiva, reactivo cuando la situación lo precisa y agresivo en la marca y en la anticipación sin necesidad de dar una mala patada. Hace gala también de un cáracter indómito: ni se corta a la hora de jugar al pie ni entiende de jerarquías si la intuición le dicta una alocada subida a posiciones de ataque. Así ha resuelto incluso algún partido para el Fútbol Club Barcelona (como el del Celtic en el Camp Nou, en la Liga de Campeones de la temporada 2012-13), aunque ya casi  nadie se acuerda.
     Bartra encaja sin traumas en los dos perfiles habituales de la defensa blaugrana: es tan parecido a Piqué (central posicional que saca la pelota y sostiene al grupo a balón parado) como a Javier Mascherano (central intenso que corrige al corte, adelanta la línea y gana por anticipación). Formaría una buena pareja, por tanto, con cualquiera de sus compañeros potenciales de zaga: Piqué, Mascherano, Puyol, Adriano, Busquets o Song
     Ha quemado con éxito todas las etapas de formación, ha aguardado su oportunidad sin una sola protesta, ha soportado etapas de postración (la más evidente, el miedo de Tito Vilanova a encomendarle responsabilidades precoces), se ha comido marrones históricos sin desentonar más de la cuenta (esas semifinales de Champions contra el Bayern, sin rodaje propio, sin opción de triunfar contra un rival humillantemente superior) y ha rendido a un altísimo nivel con la selección española sub'21. Marc Bartra está preparado, y si no lo está debería estarlo.

Algún que otro defecto

     Porque hay quien dice que no soporta bien la presión, que tiende al error en situaciones de estrés y que ni siquiera está todo lo centrado en el fútbol que debería estar. Son defectos todos ellos subsanables, en cualquier caso, con una veintena de partidos consecutivos, con la acumulación de experiencia y la consecuente carga de responsabilidad.

     También es verdad que quizá pese menos de lo necesario, que mejoraría sobremanera en el cuerpo a cuerpo con la ganancia de un puñado de kilos de masa muscular, que sus procesos de toma de decisiones sobre el campo son a menudo discutibles y que esa mirada tan suya, mirada extraviada de niño bueno, no termina de ayudar. Tampoco le favorecen, por supuesto, las jerarquías del Tata, las que antes impuso Tito y las que el chico ni siquiera aspiró a voltear cuando aún mandaba Guardiola.

     En el Barça cuentan que Marc Bartra es el central. Todos lo dicen con la boquita pequeña, como si nadie se lo terminara de creer. 

     Denle 15 partidos. Asumirán un riesgo notable, pero pueden ganar diez años de tranquilidad.



Escribe para 'El Chut': @sergiomguti

Pinche aquí para consultar otros artículos de Sergio M. Gutiérrez.


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23 septiembre 2013

Henrik Stenson: aguando la fiesta yanqui

--> Están asustados en el circuito norteamericano de golf. Tienen un producto que ha funcionado bien durante décadas, cuentan con los mejores torneos, con los más grandes patrocinadores, con los premios más suculentos y con casi todos los mejores jugadores del planeta. Pero el estadounidense sigue siendo un mercado proteccionista, muy dado a la idolatría del icono nacional. Cuando Tiger Woods estuvo de baja, el negocio flaqueó. Ahora, pese a la crisis europea, todo son parabienes. Y sin embargo el PGA Tour no puede evitar que el jugador que se lleva el premio gordo de la temporada (los diez millones de la FedEx Cup) sea un individuo de perfil bajo, sueco y llamado Henrik Stenson.

Un artículo de 'El Chut':

Henrik Stenson, ganador de la FedEx Cup 2013. Foto: TourProGolfClubs.

     "Sé que no soy el rostro más hermoso ahí afuera", bromeaba Stenson una vez ganado el The Tour Championship, el último torneo de los play-offs de la Fedex Cup. Le preguntaba el periodista por los gritos de los aficionados, enfervorizados cada vez que un estadounidense parecía aproximarse a las cifras estratosféricas durante toda la semana del sueco tranquilo. Ni el veterano Steve Stricker ni el jovencito Jordan Spieth llegaron a poner en apuros, pese al apoyo popular, al bueno de Henrik Stenson.

     Porque Henrik Stenson es ya el ganador más extraño de la FedEx desde el punto de vista del aficionado estadounidense. No es que sea peor golfista, no es que no lo haya merecido: Stenson es, sencillamente, europeo. Y la FedEx Cup nunca había acabado en manos de un europeo. La ganó el fiyiano Vijay Singh en 2008, en la segunda edición de las finales del circuito según el nuevo formato, pero entonces Vijay era considerado poco menos que un yanqui más, un jugador instalado en elite y convertido en el rival más fiero de Tiger Woods (triunfador éste en la FedEx de 2007).

     Tiger Woods, Bill Haas, Jim Furyk y Brand Snedeker habían ido levantando el trofeo de la FedEx, para jolgorio del público estadounidense, año tras año. No se trata de una cuestión baladí: son millones de dólares en contratos publicitarios, en imagen de marca, en proyección internacional.
     Se quiera o no, Stenson vende poco. Y qué demonios: le FedEx está creada para vender, que por algo otorga un premio gordo de diez millones de dólares.
     Así que no estamos diciendo pamplinas. La invasión del circuito norteamericano de golf por jugadores "internacionales" (y particularmente europeos) ha obligado a mover ficha: el PGA Tour adoptó hace unos meses medidas proteccionistas para favorecer la promoción de jugadores estadounidenses y trabar la incorporación de foráneos, que acostumbraban a probar fortuna en las diferentes estaciones de la ahora abolida "escuela de clasificación".
     Entrar en el circuito norteamericano (el más lucrativo del mundo) se vuelve, por tanto, más complicado desde esta misma temporada 2013-14.
     Sin embargo, Henrik Stenson ha ganado torneos internacionales. El golf tiende a crear sinergias internacionales. Subsisten los circuitos, pero la propia globalización va construyendo un único circuito mundial. Torneos como los de los Campeonatos del Mundo abren las puertas a los mejores jugadores de cada continente. Esa vía siempre estará al alcance de los mejores europeos, que seguirán derribando fronteras y accediendo de un modo u otro al PGA Tour. Y ganando sus premios gordos.



Escribe para 'El Chut': @elchutpuntocom



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22 septiembre 2013

La 'banda' de Mestalla

--> El Valencia ganó 4-0 en un partido brillante al Inter de Milán y la euforia se desató. Volvieron las colas a Mestalla para renovar o comprar un abono, unas cuantas ventas más de camisetas, portadas optimistas en los medios locales. Daba la sensación de que, ahora sí, con Miroslav Djukic al frente del equipo la dinámica negativa de la última temporada quedaría aparcada.

Un artículo de Jorge Segura (@jseguraclara).

Estadio de Mestalla. Foto: unoodostoques.

     Nadie quiso advertir a la gente que aquella victoria fue ante el peor Inter de los últimos años, representante de un fútbol italiano en franca decadencia salvo excepciones como la Juventus o el reciente Nápoles de Rafa Benítez. ¿Por qué? Quizás porque hay demasiada necesidad en el club, en los aficionados y en el entorno en general de querer ver más de lo que hay. De impulsar un positivismo necesario para salir de la sensación de mediocridad que tiene el club y el primer equipo en estos años.
     El aficionado valencianista necesita volver a sentirse importante, creer al menos que su equipo puede pelear por ganar. Conscientes de que la Liga es una quimera, sí esperan rendimiento en competiciones eliminatorias. 
     Si el Atlético de Madrid o incluso el Athlétic Club han podido llegar, por qué no el Valencia. No les falta razón. Esperan competitividad y compromiso. El mismo que todos los que acuden a Mestalla han echado en falta por parte de sus jugadores en el escaso mes de competiciones que se han disputado por el momento. Y no les falta razón.

     No les falta porque, por loco parezca, hay muchos de los habituales seguidores valencianistas que renuncian a otras muchas cosas por conseguir un abono de la temporada de su equipo, por pagar televisión de pago para ver los partidos que ejerce como visitante o, simplemente, para comprar y actualizar una camiseta, por fea o diferente que sea. Los 'antifútbol' son incapaces de entender tales comportamientos, pero para muchos es igual de escandaloso gastar 100 euros (una tercera parte de lo que puede costar un pase de temporada futbolística) por un concierto de música. En fin, gustos y colores.

     El caso es que en tiempos de crisis, cuando uno hace ese tipo de esfuerzos económicos, al menos, solicita la misma honradez y sacrificio por parte de los jugadores. Y ahí, los futbolistas del Valencia están fallando, jornada a jornada, minuto a minuto, carrera a carrera.

     La afición valencianista puede ser demasiado exigente (a mí no me parece que lo sea más que otras de la Liga), pero está en su derecho, porque su club, su equipo, siempre ha sido un conjunto entregado y además con un espíritu ganador en las últimas décadas. Y por encima de todo, casi siempre había dado la sensación de eso: equipo.

     Viendo el rendimiento y el nivel de los primeros partidos, es muy evidente que ahora sólo transmite sensación de ser una banda. Desafinada además. Cada instrumento toca por su cuenta y, para colmo, no hay ningun violín prodigioso que lidere musicalmente. La mayoría son instrumentos de percusión que tocan mal y a destiempo. Ni ellos demuestran el supuesto nivel que se les supone ni el director parece capacitado para armonizarlos.

     Djukic ha pasado de impetuoso con carácter ganador tanto en el campo como en la sala de Prensa, a parecer el hombre de la triste figura. Sin respuesta técnico-táctica ni verbal....


Escribe para 'El Chut': Jorge Segura (@jseguraclara)

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20 septiembre 2013

De entrenadores y jugadores-robot

--> "¿Por qué no me pone pilas y me convierte en un robot?" decía Jermaine Pennant, de profesión novio de bellas mujeres y futbolista a tiempo parcial, sobre su paso por el Liverpool de Rafa Benítez." Cuando estaba junto a la banda de los banquillos todo lo que podía oír eran indicaciones suyas". Y es que a veces, los entrenadores creen estar por encima de los jugadores.

Un artículo de Ricardo Zazo (En twitter: @richizazo).
Ricardo Zazo es Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y entrenador de fútbol.

Rafa Benítez, siempre a pie de banda.

     Hay entrenadores que someten a sus equipos a una férrea disciplina táctica, lo fue el Milán de Sacchi o Mourinho hoy en día, entrenadores que supeditan el trabajo a Momentos del Juego, tan bien trabajados que cuando dan resultado, suelen ser máquinas imparables. El mismo Barcelona tiene en su estilo de jugar una gran riqueza táctica para poder desplegar sus conceptos.
Probablemente casi todo el fútbol sea en su mayoría Táctica. Pero hay un apartado que es de los jugadores: Lo que pasa en el terreno de juego.
     Y a veces, existen entrenadores que dotan a sus equipos de una producción en cadena del mismo modelo. Ni mejor ni peor, sino monótono. Siempre igual. Paradigma de esto es Rafa Benítez, entrenador que no engaña a nadie. Eficaz a veces, aburrido la gran mayoría y sin un ápice de pasión en lo que hace, sus equipos son asépticos, sin personalidad, cortados por el mismo patrón.  Ni un momento de algarabía, todo seguido punto por punto. Alguno podrá argumentar que Benítez fue el entrenador de la mayor remontada en una final de Champions, entre Milán y Liverpool. Desde aquí pensamos que Gerrard y un pasotismo extremo de los milaneses tuvieron la culpa, no Benítez. Ahora en Nápoles tiene la oportunidad de vivir con una hinchada eufórica . Quizá la mezcla dé resultado.

     Otro entrenador similar es Unai Emery. Nadie que haya visto un equipo suyo se sentirá atraído por hacerse seguidor del estilo, pero a Emery eso le da igual. Su labor tanto en Almería como en Valencia fue encomiable, respondiendo a las necesidades del equipo.  No es casualidad que tanto Benítez como Emery hayan entrenado en Valencia, plaza complicada donde las haya, donde se pide el palmarés del Madrid y el fútbol del Barcelona cada semana.

     No todos los entrenadores tienen la posibilidad de disponer  de una plantilla llena de estrellas, otros nunca tendrán la oportunidad de entrenar un equipo con posibilidades de ganar ligas, pero existen entrenadores eficaces en lo suyo. La pregunta estriba en si este tipo de entrenadores, creadores de equipos sin corazón, son lo que la afición demanda.

     Poseer conocimientos tácticos es inherente a la profesión de entrenador. Transmitirse de manera eficiente, la diferencia entre el éxito o el fracaso. Pero dotar de conocimiento no es suficiente en un equipo.  Necesita motivación, empatía. Personas que crean en lo que hacen y lo desarrollen en común unión a un Modelo de Juego que represente lo que el aficionado desea ver.

     Quizá todavía Pennant piense en qué falló para irse del Liverpool. Mientras, Benítez está diseñando a sus nuevos robots para su fútbol  industrial en San Paolo, cuna del jugador más creativo que ha dado la Tierra.


Escribe para 'El Chut': @RichiZazo

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19 septiembre 2013

Las profecías del "Bolillo" Gómez (Parte 1)

--> Restaurante del “Mandela Square” en Sandton, Sudáfrica. Corría el mes 6 de 2010, se jugaba el mundial en tierra del inolvidable "Madiba". Jamás imaginé tal gran y casual mesa futbolera junto al por entonces entrenador de Colombia, Hernán Darío Gómez y dos amigos, uno mío -Ricardo- y otro suyo: don “Pacho” Maturana, nada menos, nada más. En tan rica charla en torno a una pelota y varios cafés, dos firmes concepciones quedaron registradas; dos “divinas” predicciones pero con sustento firme e irrevocable -y sin dones sobrenaturales-: “Argentina tiene, va a ganar un mundial con Messi” fue la primera (y nos daba a entender que aquel, el de Sudáfrica no, no quise preguntarle por qué). 

Un artículo de Leandro Bailac (@pilarfutbol)

Lionel Messi, con el 10 de Argentina. Foto: rafaelpacheco.

     Hoy, septiembre de 2013, se selló la clasificación de Argentina al mundial. 

     Puede ser éste un momento más en la vida de nuestro fútbol o el comienzo, el primer capítulo en la historia de la Selección argentina y la conquista de su tercera Copa del Mundo; en Brasil, con Messi

     A este libro dorado no le faltaría un prólogo; en él, quedaría atrás Sudáfrica, un Maradona DT que eclipsó con su figura de ex-rey, nada menos que a quien ya estaba listo para brillar y pelear por el trono, a Lionel Messi. Un "mister" que creyó en su propio y erróneo slogan: “Macherano + 10”.

     El mismo pasaje refrescará el duro golpe de Copa América y en propia tierra, con un Sergio Batista entrenador con tan poco consenso popular que sin alternativa convocaría -y sería titular- sin desearlo a Carlos Tévez, el “jugador del pueblo”, el jugador resistido por la “mesa chica” del plantel. Con más dudas que certezas, quedaría afuera por penales ante el aguerrido Uruguay, respetando aquella sudafricana columna vertebral y dirigiendo una actuación decepcionante con palpable fin, su inexorable salida. 

     Damos vuelta la página y, ¿cómo comenzaría este primer y triunfal capítulo? Con la designación de un sucesor para la conducción: Alejandro Sabella. Elegido para afrontar Eliminatorias sin margen de error.

     Sin Brasil, Argentina con Messi se exigiría concluir en el primer lugar de la tabla de posiciones. Y para ello, algún cambio debía proponer su nuevo director. Don Alejandro entendió y aplicó algo que tibiamente le quedaba como herencia y que nadie se animó al ciento por ciento a reconocer y a hacer: concebir un equipo en torno a Lionel Messi
El “10” como centro del sistema, la designación del mismo como capitán fue su primer acierto, importantísimo detalle, insisto, primordial decisión. 
     Gran eliminatoria dirá al final este capítulo. Primeros, cómodos y clasificados a dos fechas del final, recuerdo, por septiembre de 2013. Muchas certezas, alguna duda. Equipo y 23 prácticamente definidos, con jugadores “jugando de cara” a Messi, y no solo hablo de Agüero, Di María o Higuaín; también de Mascherano y sobretodo de Fernando Gago, hasta la etapa Sabella suplente indiscutido (otro acierto del DT), hoy fundamental intérprete, a la perfección, en la necesidad del “crack” rosarino-catalán y del juego colectivo y asociado. Alguna duda dijimos, atrás: sin añorados caudillos de otros mundiales, más apuesta que realidad confirmada en Fernández-Garay como zaga central.

     Este primer capítulo dirá que Argentina clasificó al mundial como mejor sudamericano. Con un mediocampo y delantera de ensueño, potencia, candidata. Con Messi capitán, hincha, comprometido, goleador (virtud que con la albiceleste lo maltraía); como figura excluyente con ganas de finiquitar con el dicho hecho crítica: “para ser mejor que Diego le falta ganar un mundial”, y ser rey de una vez, indiscutido, para los ciegos verborrágicos que lo discuten. Así el final de este libro de oro relataría a Argentina campeón mundial por tercera vez, y en Brasil, podría titularse "Lío Mundial" en inglés "Mundial Mess" y tendrá la mítica imagen del "1" en andas con la Copa FIFA en su tapa, en plena vuelta olímpica, como Passarella, como Maradona.

     Se habrá cumplido la primera "predicción", obvia para algunos -para los mismos que critican-, del gran "Bolillo" Gómez en Sudáfrica.  La segunda se las narro pasada la próxima fecha de Eliminatorias.


Escribe para 'El Chut': Leandro Bailac (@pilarfutbol)

Leandro Bailac es experto en fútbol argentino y mundial.


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17 septiembre 2013

Pim, pam, pum: ¡Orenga!

--> Digo de entrada: no me está gustando cómo juega la selección española de baloncesto. Añado: me parece muy injusta la cacería organizada contra el seleccionador desde el primer día en que fue nombrado para el cargo, cuestionando y creando una tendencia sobre la falta de idoneidad de Juan Orenga para ejercer en el banquillo. Nada nuevo para un país en el que el Tiro al Seleccionador, a falta de Juegos, se ha convertido en una nueva modalidad olímpica.

Un artículo de Luis Jiménez (@lujimmix).

Juan Antonio Orenga, seleccionador español de baloncesto. Foto: FIBA Europa.

                Por el banquillo español han pasado muchos y muy buenos entrenadores que han tenido una sola cosa en común: el rechazo, la crítica más ácida y un final abrupto. Antonio Díaz Miguel o Lolo Sainz, por poner dos ejemplos del pasado, terminaron sin pena ni gloria su etapa en el banquillo nacional. Dos instituciones en nuestro cainita baloncesto, que muchas veces ha despreciado, humillado y condenado al olvido a muchos de sus mejores hombres. Hace años, un sabio de este deporte, Miguel Ángel Paniagua, me decía que en Italia, un tipo como Lolo Sainz, con 13 títulos europeos, 14 nacionales y un subcampeonato continental con la selección, tendría calles y plazas dedicadas a su nombre. Ni el Zorro Plateado ni el bueno y añorado Díaz Miguel salieron por la puerta grande del equipo nacional. La tradición se ha perpetuado.
         Por el banquillo español han pasado entrenadores tan diferentes y válidos como Aito García Reneses, Moncho López, Javier Imbroda, Pepu Hernández, Sergio Scariolo o Mario PesqueraEntre todos consiguieron desde el inicio del nuevo siglo un Mundial, dos europeos y dos medallas olímpicas. 
          Curiosamente, la polémica siempre ha rodeado a esta especie de silla caliente, bien por ser demasiado veteranos o por ser demasiado bisoños; por simultanear el cargo con la dirección de un club ACB o por no tener nada que hacer durante el año, salvo las dos-tres semanas de competición; por ser inmovilistas y rodearse de una fiel, aunque no la mejor guardia pretoriana, o por ser osados y apostar por los talentos más jóvenes, aunque más inexpertos del universo ACB. Cualquier excusa ha sido buena para cuestionar, criticar y ejercer una especie de talibanismo, de escaso criterio, hacia la figura del seleccionador de baloncesto.

                ¿Ha sido un error entregar la selección a Juan Orenga? Es posible. Solo los resultados lo dirán. Inexperto en banquillos ACB, pero magnífico conocedor del banquillo de la selección, desde el discreto segundo plano del entrenador ayudante o desde la menos arriesgada posición de entrenador de categorías inferiores. Orenga es un tipo que aprendió de John Pinone un aspecto fundamental para entender este deporte: el baloncesto es un juego para tipos inteligentes. El castellonense lo es, desde que supo aplicar el cerebro para suplir sus carencias físicas. Ahora le toca lidiar con un campeonato de Europa extraño por su mediocridad, con unas expectativas enormes para el equipo y unas ausencias, algunas gestionadas de una forma muy torpe, que lo han condicionado todo. Se pueden cuestionar decisiones puntuales de dirección deportiva, quitar una zona, sacar de pista a tal jugador o mantener con dos personales a otro, pero cuestionar todo el trabajo de un entrenador porque gesticula más o menos en el banquillo, porque determinado jugador se borra del partido en un momento decisivo o porque todo su equipo se desenchufa del partido de una manera inexplicable, ¿es eso también culpa por entero del entrenador? Quizá Juan Orenga se haya precipitado al dar este enorme salto hacia el banquillo nacional, pero si este tren pasa por delante de tu estación, ¿le dirías que no? 


Escribe para 'El Chut': Luis Jiménez (@lujimmix)

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16 septiembre 2013

Javier Gómez Noya, el héroe de Ferrol

--> 3 títulos mundiales, 3 títulos europeos, una medalla olímpica, 7 veces consecutivas medallista en un Mundial. Firme defensor de un deporte limpio y ejemplar en su comportamiento deportivo. No estamos hablando de Rafa Nadal, Pau Gasol ni Íker Casillas. Estamos hablando de alguien que está a su nivel pero que no cuenta con tantas horas ni espacio en los medios. Se pasa medio día entrenándose. Encima habla inglés que no parece español y algún día terminará su carrera universitaria. Se trata de Javier Gómez Noya. Alguien que se merece el máximo reconocimiento social posiblemente en el deporte olímpico más duro que existe.

Un artículo de Rafa García (@rafarcia03).

Javier Gómez Noya, triple campeón del mundo de triatlón. Foto: ITU.

            La hazaña del ferrolano este domingo en Londres ante sus dos grandes rivales (los hermanos Alistair y Jonathan Brownlee) invita a la reflexión en España. Pocos deportistas (seguramente no se cuentan con los dedos de una mano) cuentan con su currículum hoy en día en nuestro país. Debería ser motivo de orgullo patrio, un claro ejemplo de lo que somos capaces los jóvenes españoles en 2013 a nivel internacional.
            Sin embargo, hay muchos españoles que aún no saben el éxito que ha conseguido, que desconocen la dimensión de su figura. Como ocurre con muchas cosas que suceden en España que son inexplicables (y no deberían serlo), difícilmente encontraremos respuestas a la falta de repercusión mediática de un triunfo que le convierte en el mejor triatleta de la historia.
            Para empezar, TVE desestimó retransmitir en directo por Teledeporte la Final de las Series Mundiales a las 14:30, en un buen horario, cuando un español se estaba jugando el título mundial en el mismo circuito de los Juegos Olímpicos de 2012. Sólo había tres triatletas con opciones matemáticas de ganar la corona mundial (el propio Gómez Noya y los Brownlee), así que estaba más que justificado el interés general de la competición. Alguien debería dar explicaciones por este desatino.

Por lo menos, TVE tuvo la delicadeza de abrir el bloque de deportes del TD2 con la medalla de oro de Gómez Noya y el bronce de Mario Mola. Algo es algo. Mención aparte merecen los diarios deportivos (Marca, As y Mundo Deportivo), que sí han sido capaces de valorar lo que han logrado.

Pero la sorpresa es mayúscula cuando ningún diario de información general se hace eco en portada de la victoria del gigante gallego que le convierte en una auténtica leyenda en su disciplina. Aparecen Cristiano Ronaldo y Florentino Pérez; los tres mosqueteros de MotoGP; el vencedor de la Vuelta a España, un americano, por cierto... Y ni rastro de Gómez Noya.

Menos mal que en su tierra, Galicia, saben desde hace tiempo que es un auténtico héroe y recibe el reconocimiento político, social, mediático y deportivo que se merece: imagen de portada en todos los periódicos de Galicia.

En fin, nada sorprendente cuando falta cultura polideportiva en la mayoría de redacciones de Deportes de nuestros medios de comunicación.

Luego llegarán los Juegos Olímpicos de Río 2016 y exigiremos medallas a nuestros deportistas punteros… que se pasan tres años poco menos que en el anonimato. Así son las cosas en nuestra España. Ojalá algún día cambiemos.


Escribe para 'El Chut': Rafa García (@rafarcia03)

Pinche aquí para consultar otros artículos de Rafa García.
Rafa García es periodista y experto olímpico y polideportivo.


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El camino de Nadal hacia el número 1

--> Cualquier aficionado que consultara la clasificación ATP después del Abierto de Estados Unidos y la compare con la de la semana del 16-9-2013, comprobará que ha aumentado la ventaja de Novak Djokovic sobre Rafa Nadal. Ha pasado de 120 puntos a 260. La  explicación es muy clara. El serbio ha obtenido 70 puntos por cada una de las dos victorias de la semifinal de Copa Davis ante Canadá (Vasek Pospisil y Milos Raonic). Nadal ha sumado 5 puntos por su triunfo en la eliminatoria de permanencia sobre el ucranio Sergiy Stakhovsky, pero no le son contabilizados porque los 0 por los torneos no jugados en 2012 le impiden todavía el acceso de toda su puntuación.

Un artículo de Fernando Gómez (@fgomezsaez).

Nadal, en Central Park tras su última victoria en Nueva York. Foto: Rafa Nadal oficial.

     Con este nuevo escenario, que se va a mantener hasta el inicio del ATP 500 de Pekín, el 30 de septiembre, las posibilidades del español para recuperar el número 1 mundial en la capital china (donde se encontraba con su medalla de oro olímpica cuando lo recibió por primera vez el 18 de agosto de 2008) siguen abiertas. Vamos con ellas. 

Nadal y el número 1, cuestión de números

     Tenemos, por tanto, a Djokovic con 11.120 puntos y a Nadal con 10.860 en el inicio de una gira asiática en la que el de Belgrado no puede aumentar su puntación, pues ha de defender los triunfos en 2012 tanto de Pekín como del Masters 1000 de Shanghai. En total son 1.500 puntos. Todo lo contrario que el manacorense, que como le viene sucediendo desde agosto (será así hasta febrero) cada victoria que logre aumentará el marcador de su casillero. 
Conclusión, la diferencia entre ambos tras los dos próximos torneos no puede aumentar aun en el caso de que Djokovic se proclamara campeón de ambos eventos y Nadal no lograse sumar una sola victoria en ellos. Ni siquiera en este supuesto se mantendría, sino que se recortaría.
     Explicamos esto último. El vigente ganador de Roland Garros y US Open cuenta con un impulso más. En el caso de que su anotación en el torneo de Pekín no alcanzara los 150 puntos recibiría dicha cantidad el 7 de octubre. Esta suma corresponde al subcampeonato logrado en su retorno a la competición en el ATP 250 de Viña del Mar y está embargada hasta que le dejen entrar los torneos que Nadal tiene calificados con 0 por no jugar el año pasado, como ya se dijo. Esto sucederá, repito, en el caso de que en la capital china obtenga menos de esa puntuación.

     Cuando se habla de torneos obligatorios para los jugadores, la ATP, de modo resumido, incluye en ese grupo los 4 de Grand Slam y todos los Masters 1000 a excepción de Montecarlo. Junto a esos 12 hay que contabilizar otros 6 mejores resultados, entre los cuales puede incluirse el propio torneo de Principado monegasco, así como los puntos acumulados en Copa Davis, pero se obliga a jugar al menos 4 de la categoría ATP 500, para no impedir el acceso de todos los registros.

Repasamos las puntuaciones, según las rondas alcanzadas en los Masters 1000 y ATP 500:
- M1000:  1000 W, 600 F, 360 SF, 180 QF, 90 R16, 45 R32
- ATP500:   500 W, 300 F, 180 SF,  90 QF, 45 R16, 20 R32
     Con buen cálculo mental, se puede ver que el serbio y el español han cambiado su papeles con respecto a Nueva York, donde a Djokovic le bastaba con alcanzar la final para garantizar el número uno. Ahora esto le sucede en Pekín a Nadal, que sería el primero de la lista si llega por 13ª vez en la temporada al último partido de un torneo. El resto de las combinaciones puede calcularlas el lector teniendo en cuenta que están separados por 260 puntos, que el balear sumaría según la ronda en la que acabara y que Djokovic debe entregar al ordenador el lunes siguiente los 500 puntos que caducarán esa semana. Sin olvidar los 150 puntos que Nadal tiene garantizados, pero que no se sumarían en ningún caso a la puntuación que obtenga en dicho campeonato. Y para Shanghai igual, pero con la tabla anterior.


Escribe para 'El Chut': @fgomezsaez

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Fernando Gómez es periodista y comentarista de tenis de Eurosport España.


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15 septiembre 2013

Cristiano Ronaldo y el dinero que no es importante

--> Todos tenemos a un amigo de los de la cofradía del puño cerrado, de los que pocas veces se han pagado unas cañas, de los que sólo invitan a un café cuando se sienten en deuda. Son buenas personas, por otro lado, además de un poco tacaños. También se caracterizan a menudo por ahorrar más de lo necesario. Reúnen para el futuro sin percatarse de que el futuro jamás ha de llegar, y se les escapa la vida sin apenas haber gastado. Acabado su tiempo en este mundo, los demás muertos los respetarán con merecimiento, pues nuestros amigos serán con diferencia los más ricos del cementerio. Casi tanto como Cristiano Ronaldo.

Un artículo de 'El Chut'

Cristiano Ronaldo, feliz en el día del anuncio de la renovación de su contrato con el Real Madrid. Foto: Real Madrid.

    Porque Cristiano Ronaldo, aunque sea gastoso y muy dado a la ostentación, difícilmente gastará en esta vida todo el dinero que va a ganar pegándole patadas a una pelota.
     El Real Madrid ha anunciado la renovación del portugués hasta 2018. Y resulta que el sueldo del jugador estará próximo a los 20 millones de euros, y que se convertirá así en el futbolista mejor pagado del mundo.
     La felicidad es otra historia. 

     Dicen que el dinero no la consigue por sí mismo, que la tristeza sólo se cura con mimos y que la muerte no distingue cuentas corrientes. Pamplinas. Los ricos tienen la costumbre de morir tranquilos, sin que nadie los moleste.
     
     "El acuerdo me deja extremadamente feliz", asegura Cristiano. Él se lo ha ganado, sin duda. Su mérito consiste en ser un futbolista de leyenda, un pelotero como no se había visto en este siglo y quizá tampoco en el pasado, un portento físico, una bestia parda, imparable cuando encara al portero rival, humillantemente superior en lo físico a los defensas. Como atleta, en efecto, no tiene precio. Como deportista... en fin, nadie pide a Cristiano que sea buen deportista. ¿O sí?

     El Real Madrid no conserva a un buen deportista, ni siquiera le preocupa que Cristiano lo sea. El Madrid extiende el contrato del más completo de sus atletas, el que en virtud de los valores propagados por su presidente, el señor Florentino Pérez, mejor representa las aspiraciones del madridismo: todo por la victoria, imagen y más imagen, proyectar antes que reflexionar, lo cóncavo contra lo convexo, sonreír aunque no exista motivo, aunque la sonrisa sea sonrisa vacía. "Es un privilegio seguir en esta casa. Continuaré con mi ambición, mi espíritu de trabajo. Estoy muy contento. Es un día muy especial, estoy muy agradecido principalmente al presidente, a todos los aficionados que me respaldan siempre". 

     Que lo respaldan siempre. El muchacho cree que los aficionados lo respaldan siempre.

     Cristiano Ronaldo dice no saber si será la estrella del balompié mejor pagada del mundo. Sin embargo, ha adquirido la malsana costumbre (heredada quizá de José Mourinho) de recalcar sus logros, de anunciar que va a hacer otros 200 goles con la camiseta del Real Madrid (difícilmente el estilo de Ancelotti se lo permitirá, por cierto), de recordar que ha ganado tal o cual cosa y que es guapo (¡guapo!), rico y además buen futbolista. 
     "El dinero es importante, claro, pero no lo más importante. La prioridad fue coger un proyecto de futuro, en el mejor club del mundo. Si soy el primero, el segundo o el tercero [que más cobra] no es lo más importante, porque yo estoy muy bien".
     El dinero, en efecto, no habría de ser importante para Cristiano. Un tipo generoso, por cierto. Nada que ver con ese amigo nuestro de la cofradía del puño cerrado. Ambos son, de hecho, caracteres opuestos: nuestro amigo jamás presume de lo que tiene; con frecuencia lo esconde.


Escribe para 'El Chut': @elchutpuntocom



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13 septiembre 2013

Las jerarquías del Barça, puesto a puesto

--> El Tata Martino es un fabuloso entrenador y, además, una mina de oro en términos informativos. Acostumbra a decir lo que piensa para desesperación de su presidente, Sandro Rosell. Y limita con esa transparencia la posibilidad de chismes periodísticos y exclusivas inventadas. Todos sabemos cuáles son sus ideas, qué opina sobre cada futbolista, en qué trabaja, qué pretende mejorar, qué detalles no le gustan. He aquí un compendio de esos principios, los que han de regir las jerarquías en la plantilla del Barça al menos durante la temporada 2013-14.

Un artículo de Sergio M. Gutiérrez.

Configuración final de la plantilla del Barça 2013-14, según puestos y jerarquías. Elaboración propia.

La portería

--> Víctor Valdés y el vacío: La profesionalidad de Valdés y su extraordinario estado de forma en el inicio de la temporada han despejado las dudas.
El portero del Barça es Víctor, no dejará de serlo hasta el próximo verano y ni siquiera cabrá pensar mientras tanto en el nombre de su sustituto. Aunque más allá de Valdés sólo existe el vacío.     
     Martino habrá de decidir si ofrece la Copa a José Manuel Pinto o si exprime a su portero titular en todas las competiciones. Sólo las circunstancias abrirán o cerrarán posibilidades para Oier, cuyo contrato expira en junio de 2015, un año más tarde que los de los otros dos guardametas de la primera plantilla culé.

La defensa

--> Dani Alves es el dueño del lateral derecho. Más allá de su buen o mal rendimiento, de sus aciertos ofensivos y sus lagunas tácticas en fase defensiva, el brasileño se sabe depositario, por segunda temporada consecutiva, de la confianza de un técnico novel sin intención de alterar las jerarquías de la plantilla.

     Martín Montoya, el teórico primer suplente, se ve superado en las rotaciones también por Adriano, polivalente y efectivo cuando las lesiones no merman su rendimiento. Montoya conoce de sobra el camino que lo aguarda: lo recorrió con Guardiola, lo repitió con Vilanova y lo volverá a andar con el Tata.
Los jóvenes del Barça (Montoya, Bartra, Sergi Roberto, Tello) son opositores esforzados a los que les cambian el temario año tras año, antes de presentarse siquiera al examen. Y han de partir así cada curso desde cero.
--> Lateral izquierdo: Jordi Alba es el lateral izquierdo titular; Adriano Correia, un suplente de garantías para ése y otros puestos, incluido el de central izquierdo en situaciones de emergencia. Montoya sólo aparecerá por ahí cuando no quede más remedio. Quizá ésta sea una buena noticia para Martín, castigado a menudo en su perfil malo por Vilanova.

--> Sin central nuevo, de momento: El Tata Martino asegura que Mascherano no es en puridad un central, pero lo usa como si lo fuera... y en la práctica lo considera un puntal de su línea defensiva. Impecable siempre en la corrección, capacitado como pocos para la anticipación y la agresividad en la marca, El Jefecito posee el perfil ideal para jugar a muchos metros de su portería junto al indiscutible Piqué.

     Porque Piqué es y será el indiscutible, llegue o no llegue Puyol, explote o no explote Marc Bartra. El rendimiento de unos y otros, la condición física del capitán y las urgencias políticas de Rosell provocarán o no el fichaje de un central en el mercado invernal. Lo cierto es que los centrales del Barça sufren mucho menos con el fútbol del Tata, y sólo se les verán las vergüenzas si su equipo no consigue controlar los partidos como el técnico pretende.
¿Precisa un central el Barça? La dinámica del juego lo dirá: no ponga usted a Mascherano a despejar demasiados balones colgados.

El centro del campo

--> Pocos insensatos dudan del recién renovado Sergio Busquets, cuyo rendimiento (sea excelente o sólo un poco menos brillante) ofrece siempre una medida exacta de la calidad del desempeño colectivo. Busquets es tan indiscutible como Messi, tan imprescindible como él. El olvidado Alex Song, futbolista de notables condiciones aún no explotadas en Can Barça, jamás alcanzará su nivel, y apenas disputará los minutos que deba descansar Sergio, y quizá los que el Tata decida jugar con doble pivote defensivo.
Hay demasiada competencia en el puesto de interior, el que sin duda nos podría brindar la mejor versión del camerunés.
--> Con Xavi y sin Xavi: Xavi Hernández es el modelo, y se antoja muy complicado que el Tata promueva a corto plazo la transición a un Barça sin Xavi. Cuando debe prescindir de él, Martino entrega el mando de operaciones a Iniesta. Sacrifica la facilidad de Andrés para superar líneas porque confía en su inteligencia táctica.
Y mantiene a Cesc ejerciendo de Cesc, y envía así el mensaje colectivo que ya transmitió Tito: Cesc es buenísimo pero es pura anarquía, y no hay nada más distinto a Xavi que la anarquía.
     Sergi Roberto y Jona Dos Santos quedan por tanto relegados a la condición de "jóvenes que deben esperar". El primero parecía destinado a asumir buena parte de los minutos de descanso de Xavi. Etiquetado como llegador, como "box to box", Roberto brilló en pretemporada repartiendo juego a dos toques, ocupando espacios, mostrando dotes posicionales y decidiendo los ritmos del equipo. Iniciada la competición oficial, su papel vuelve a ser en cambio el del chico con dos buenos pulmones. El Tata no le exigirá más, no le dará la oportunidad de ser Xavi.
Aunque Sergi Roberto sea para Martino más futbolista que Dos Santos, Dos Santos ejercerá antes de Xavi que Sergi Roberto.

Los atacantes

--> "Messi seguirá jugando donde ha jugado hasta ahora", aseguró Martino recién aterrizado. Sin embargo, tardó poco en convencerlo de que, según el día y el rival, regresar de vez en cuando al extremo derecho podría resultar de utilidad para el equipo. Lo mejor que ha aportado el Tata al vestuario del Barça quizá sea esa capacidad sin par para persuadir a Leo.

     También es muy visible (y público, conocido por todos) el trabajo actitudinal con Neymar: "Su fútbol en ocasiones invita al rival a entrarlo con violencia". El Tata desea que el brasileño juegue y se olvide del rival, que se levante rápido cuando le pegan, que evite los roces, las malas caras, las protestas.
Neymar juega sí o sí pegado al costado izquierdo, e incluso manda a Tello al lado derecho cuando ambos coinciden en el campo.
     Alexis y Pedro pelean por la tercera posición en el ataque. Iniesta parece descartado como extremo, aunque también Vilanova se resistió a utilizarlo ahí en un principio. Si Alexis y Pedro juegan juntos, el canario viaja al lado izquierdo. Cuando el Tata necesita un delantero centro, el chileno es su hombre.
¿Y Tello? Cristian Tello es el tercer extremo izquierdo, relegado sin remedio también él a la condición de "joven que debe esperar", obligado como los demás (Bartra, Montoya, Sergi Roberto...) a recorrer el camino ya andado con Pep Guardiola y Tito Vilanova. Y de nada sirve ser internacional absoluto, de poco haber cumplido con creces cuando se ha reclamado su participación.
     Cuenca y Afellay poseen ficha, pero son esclavos de sus lesiones. Cuando se recuperen, lo serán también de unas jerarquías diáfanas, conocidas por todos dentro y fuera del vestuario, transcritas aquí sin rubor, sin apenas miedo al error. El tiempo dirá si nos equivocamos. El tiempo dirá, sobre todo, si el Tata acierta o se confunde.

     Porque aquí no estamos diciendo que las jerarquías sean buenas o malas. Sólo sostenemos que existen, que son evidentes. Aunque vayan a convivir con muchas o pocas rotaciones.


Escribe para 'El Chut': @sergiomguti

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11 septiembre 2013

El Uruguay de Tabárez o el sudor del caníbal

--> Las eliminatorias mundialistas son, simplemente, otra historia. La irregular periodicidad de los partidos oficiales, siempre salpicados por amistosos de mayor o menor conveniencia deportiva (la económica se presupone), ayuda a multiplicar la importancia del resultado por encima de otros factores como el nivel técnico o el ranking FIFA. Valga como ejemplo de esto último la sorprendente eliminación de Uzbekistán -semifinalista de la última Copa Asiática y una 'outsider' a la que tener en cuenta hasta ese momento- ante Jordania en una eterna tanda de penaltis en su propia casa.

Un artículo de Agustín Galán.

Edinson Cavani celebra el 1-0 ante Colombia. Fotografía: Asociación Uruguaya de Fútbol

--> En Sudamérica, la liguilla única para obtener los cupos al Mundial convierte las eliminatorias en un acto caníbal de casi tres años de duración. El factor cancha, mucho más acentuado en esta región que en Europa, es esencial y los partidos no se ganan en virtud del número de jugadores talentosos que se pongan en el once; sino que se maduran, se sufren, se lloran y, si los condicionantes están del lado propio, se suman tres puntos que restar al calvario que supone, en este caso, llegar a Bras

Favoritismo inservible

--> El Centenario de Montevideo, escenario místico donde los haya del fútbol mundial, se vistió sus mejores galas en la noche del martes para recibir a Colombia. Los cafeteros, con José Pékerman al mando, han formado una pequeña constelación de jugadores capaces de mirar a la cara sin sonrojarse a la generación del 94, y su buen desempeño les había llevado hasta el coliderato -junto a Argentina- y al favoritismo en cada partido que disputaran.
El anfitrión, Óscar Tabárez, no es conocido como 'El Maestro' en vano, y no se dejó amilanar por la presencia de James, Teo, Falcao o Guarín en el once colombiano
--> Su equipo, también con figuras de primer orden como Luis Suárez o Cavani, no es nada sin el trabajo colectivo, donde brillan jugadores del corte de Maxi Pereira o Arévalo Ríos. Para vestir la Celeste, primero tiene que aparecer el sudor, y si sobra tiempo, la magia.

El sudor con el que Uruguay anuló a Colombia en los primeros minutos dejó paso a embestidas toscas y sin brillo que apenas hacían percibir que el control del partido no era del gran favorito, sino del equipo que venía de atrás en la clasificación.
La espada se cierne sobre Uruguay, semifinalista en el último Mundial, y ese miedo se convierte en hambre cuando se trata de sumar los puntos que otras selecciones supieron cosechar antes que ella.
La negociación celeste con el ritmo del partido fue tan sibilina que, al término de una primera parte insulsa en términos productivos, su dominio de la situación ya era total.

 --> El sometimiento del rival puede tentar a los entrenadores a apostar por jugadores de perfil más técnico para rematarlo, pero Óscar Tabárez sabía que Colombia estaba viva y apostó por dos nuevos obreros tras el intermedio: Walter Gargano y Christian Stuani -recuperado para la causa tras descubrir Javier Aguirre su aportación en banda derecha en el Espanyol-. Si Falcao ya estaba desactivado enmarañado entre la inédita pareja de centrales formada por Giménez y Scotti, la presencia de Gargano y Ríos unos metros por detrás de él terminaron por desquiciarlo y sacarlo del partido.

Para entonces, Pékerman se había hecho a la idea de que no era la noche para pescar en el Centenario, y el empate a domicilio -siempre positivo en Sudamérica- se perfilaba como el botín ideal, pero el partido no se detuvo ahí. Un balón caído del cielo -enviado por Maxi Pereira como bien podría haber venido de cualquier otro compañero al azar- cayó en el área de Ospina, territorio donde el Matador Cavani es catedrático. El grito del Centenario valía un Mundial, así como el gol de la nueva estrella del PSG, artífice final de una obra maestra de trabajo colectivo que terminó dio sus frutos por pura inercia del sufrimiento.

Stuani puso aún más ventaja aprovechando la bajada de brazos de la zaga colombiana, y Montevideo celebró con júbilo no una victoria, sino tres puntos más en su particular calvario, que solo culminará con la clasificación a Brasil. Este espinoso camino tiene como próxima estación Quito, donde Ecuador, igualada a puntos con Uruguay, volverá a poner a prueba las dotes negociadoras de Tabárez con el sufrimiento. El que caiga derrotado, a su vez, tendrá que fijarse seriamente en Venezuela, observando detenidamente desde un segundo plano, afilando el cuchillo para hacerse con la quinta plaza.

Cuando el canibalismo futbolístico de Sudamérica llegue a su fin, aún quedará el epílogo con Jordania, y visto lo visto en Tashkent, la clasificación no será fácil en una repesca a ida y vuelta en la que nada de lo hecho hasta entonces tendrá validez, nada más que la habilidad en el cara a cara ante un rival sin nada que perder.


Escribe para 'El Chut': @Agustin_Galán, periodista de Eurosport España.

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